jueves, 22 de diciembre de 2022

Estamos en fiestas

Cada vez que alguien abría la puerta del local, sonaban unas campanillas.


A eso había que añadirle el muñeco articulado que se inflaba y desinflaba al paso de cada transeúnte, el abeto que con el tiempo dejaba el suelo lleno de pinaza y la cinta musical de villancicos aggiornados que, en bucle, amenizaba la estancia de los eventuales clientes.


Acabado el horario comercial, Felicia desconectó el engendro musical, barrió y fregó toda la tienda, se quitó bata y zapatillas, que guardó en su escondrijo habitual, entró el maldito inflable tras esperar que este hiciera una última operación exclusivamente para ella, apagó luces y salió a la calle, cerrando la puerta de la tienda con dos vueltas de llave.


Por un tiempo, el alumbrado navideño le señaló el camino, pero pronto ese refuerzo luminoso quedó atrás: en su barrio reinaba más oscuridad que de costumbre.


En su casa fue directa a la nevera, de donde sacó una cacerola tapada. La calentó un poco en el hornillo y fue con ella y una cuchara a comerse el contenido ante el televisor, que encendió con el mando.


Con la cacerola ya vacía, Felicia consiguió mantener a raya el sueño hasta el final del capítulo, con lo que pudo ver cómo Diana se preparaba para llevar a sus hijos, el príncipe William y el príncipe Harry, de vacaciones a Saint Tropez, un viaje organizado por Al-Fayed.


Ya es de madrugada cuando se espabila un poco, lleva la cacerola hasta el fregadero, donde la llena de agua y la deja en remojo, yéndose a continuación a la cama, puesto que el día siguiente, aunque es domingo, debe volver al trabajo. No en balde estamos en periodo de fiestas.

martes, 13 de diciembre de 2022

Juguetes y otros regalos

Una llamada ahora mismo me ha puesto de los nervios. Ahora no sé si es verdad o sólo era para buscar este efecto. La amenaza: que nos han comprado una cosa como regalo de Navidad a cada uno y que ya podemos pensar en reciprocidad en algo para cada uno de ahí…
Ya he podido enarbolar el “pacto de no agresión” que nos impusieron hace muchísimos años, que no ha habido forma. Que busque algo, y que no sea “una mierda de libro”, que llegaba a decir una de sus criaturas al enumerar los regalos recibidos.
En otras condiciones sería fácil. Pero ya no está Vinçon donde ir a buscar cuando ya se han agotado otras ideas, que no pueden encontrarse en tiendas independientes, porque también han desaparecido. Siempre quedaría la posibilidad de unos discos bien elegidos, pero la gente ahora usa el Spotify o lo que sea, olvidándose de lo material.
Y en cuanto a juguetes, a ver dónde se encuentran del tipo que aparecen en la exposición de la Biblioteca Jaume Fuster de la Plaza Lesseps, donde Julià Guillamon ha montado esta “Juguets i escriptors”, pequeña, pero de lo más sugerente. De un tiempo de unos juguetes que ya puedes dar por imposibles.






 

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Los pacifistas y la capital del mundo

La capital del mundo que quería construirse

¿Alguien ve un final aceptable por ambas partes a la guerra de Ucrania? ¿Pararán algún día las graves tensiones, dentro de los territorios respectivos, en Azerbaiyán y Armenia? Podríamos seguir la lista de insidiosas preguntas de éstas, pues no hay lugar en el mundo en el que no se den problemas de éstos de convivencia entre vecinos, cada vez más acentuados, con “soluciones” de separación por comunidades teóricamente, que no científicamente, diferentes entre sí.
Mirado fríamente, así a imposible distancia, la única forma sería lograr una pertenencia superior común para las diversas partes en litigio. Por algo parecido, para que no se volvieran a matar alemanes y franceses, surgió la Unión Europea, que aún ahora se vende como remedio para los males autodestructivos de los Balcanes.
Seguro que alguien esbozará una sonrisa ante tanta candidez, pensando en los fracasos estrepitosos de la Sociedad de Naciones y la ONU, como antes parece que fue la URSS o Yugoslavia. Pero o se trabaja para algo de ese estilo, me da la impresión, o vamos a acabar como el rosario de la aurora, que se ve que fue a palos y arrojando y recibiendo objetos de lo más contundentes.
Viene esto a cuento de que acabo de leer en un Le Monde Diplomatique antiguo -de septiembre-, que se me había quedado por leer, un artículo muy curioso -“Los pacifistas y la capital del mundo”, de Jean-Baptiste Malet- que, después de hablar de la idea surgida de un Repertorio Bibliográfico Universal, que había de facilitar el conocimiento de científicos de cualquier parte del mundo para la tarea de progreso global que tenían encomendada, lo que iba a redundar en una paz y socialismo universal, se centra en el papel que tuvo entonces (estamos hablando de 1913) Bruselas y el rey Alberto I.
Otros tiempos, que desembocaron en la I Guerra Mundial y la revolución soviética.

Los primeros ficheros del Repertorio Bibliográfico Universal.

Paul Otlet
 

martes, 6 de diciembre de 2022

Sobre la madera

A la izquierda, la entrada a la exposición. Al fondo, a la derecha, la raíz de la que hablo.

El cartel final de “Toquem fusta!” (“¡Toquemos madera!” (Disegn hub, hasta el 22 de enero) informa de que es Martí Boada quien ha hecho de esta exposición que da vueltas a la exploración que el hombre ha hecho de la madera desde sus orígenes en la Tierra hasta hoy en día.
Para corroborarlo, la cartela de un enrevesado amasijo de maderas que se encuentran a la salida de la exposición, pone que correspondía a partes de las raíces de un enorme árbol de la Vall d’Olzinelles caído recientemente debido a un temporal. Fue ahí, asistiendo a una salida que guiaba él, que precisamente conocí a Martí Boada y muchas de las explicaciones que se suceden en el recorrido por la didáctica y emocionante muestra recuerdan, tienen su sello.

Un cucharón de madera de aprox. El 5.000 a.c.!!!

La cuchara, aprovechamiento más inmediato de la madera en el mundo entero.


Me he quedado un tiempo atrapado por esta fotografía, sacada en las minas de Riotinto a finales del siglo XIX, en el momento en que encontraron enterradas una ruedas romanas para la extracción de mineral.

Pone que utilizaban estas tablillas para escribir sobre ellas, aplicándoles una capa de cera.

En una pirámide egipcia se encontró la peonza más antigua conocida hasta el momento.

Tras unas fotografías y explicaciones muy atractivas (que dicen que viene a ser algo similar al travertino, pero del mundo vegetal) sobre el corcho y una muestra de muebles domésticos de madera, una serie de ejemplos de muebles obtenidos por síntesis de elementos de madera y corcho.

Imágenes del cabanon de Le Corbusier. Más allá otras del pabellón de Finlandia de Alvar Aalto.

Del museo del Juguete de Figueres.

Una unidad de habitación de vivienda ecológica. 

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...