lunes, 30 de marzo de 2026

Festival de Autor (desaparecido)


Una modesta…indignación.
Se entiende que la A del Festival d’A corresponde a ‘Autor’, y el propio festival lo corrobora, al decir que se propone “destacar el cine de autor contemporáneo y la creatividad de sus directores.
Así las cosas, ¿cómo hace el festival un catálogo de su programación que se puede consultar por títulos de películas, pero no por los directores que las firman?
También se pueden consultar en él las películas por día y hora de proyección, pero en ese índice por momento del pase tampoco figuran los directores, únicamente los títulos.
Vamos, que si quieres ver en el catálogo de quién son los directores que presentan películas en el Festival de Autor, has de ir viendo página a página las fichas de las películas una a una, en las que -¡Oh, maravilla!- ahí si figura quién las ha hecho.
Para compensar, todo sea dicho, este año el festival ofrece una parrilla on-line muy práctica, en la que gráficamente pueden verse las sesiones de cada día, su horario y duración, con lo que ves fácilmente las eventuales incompatibilidades internas entre una u otra. Y ahí sí que figura cada título de película acompañado del nombre de su director, como debiera ser siempre, especialmente en un festival…de autor.

 

lunes, 16 de marzo de 2026

Catalunya Film Festivals


Frases.
La primera captura de imagen la he hecho de la web del Catalan Film Festivals, cuando he abierto la pestaña esa típica que responde a la pregunta ¿Quiénes somos?
La segunda, de la misma web, de la pestaña que indica “Festivales”, esto es, los festivales de cine catalanes que se coordinan y apoyan desde esa entidad.
Una primera coordinación, digo yo, podría ser que no coincidieran en fechas y lugar, ¿no?








 

viernes, 13 de marzo de 2026

Frases


Voy a una reunión en la Sala de Juntas de la Associació i Col·legi d’Enginyers. Tomo asiento y viéndolo mejor que lo que refleja la foto, porque el ojo humano no queda tan afectado por la luz que entra por sus vecinos balcones, topo con esa frase tan mona que cubre la pared de enfrente mío.
No puedo con ello. Las empresas y las instituciones se llenan de y divulgan frases similares, que van contaminando la vida de todo el mundo.
Si pregunto a un responsable de la casa, como hice seguramente en un tono demasiado airado y maleducado en cuanto me crucé con él, me responde que se debe a la entrada de generaciones más jóvenes, que quieren con ello lograr el objetivo de estar presentes como colectivo y de llegar a influir en la sociedad.
Cometen, creo yo, un error múltiple:
-No tendría sentido ponerla ahí, dado que es un entorno privado, sin apenas proyección exterior.
-Estas cosas tienen un coste, que podrían dedicar a otras partidas realmente necesitadas.
-Si alguien externo lo lee, lejos de abrirse y acudir rápido a las oportunidades ofrecidas por la casa, seguramente pensarían -yo lo hago- que los que así se expresan son unos prepotentes y arrogantes con los que mejor es no tener demasiados tratos.
-Si está escrito para los del interior, llegas a la conclusión de que son gente de débil carácter y convicciones, que necesita estímulos de estos para llegarse a creer lo que la frase divulga.
Es verdad que se ven frases de este estilo por todos lados. Pero no veo por qué seguir un camino que sólo hace que afear y contaminar. Te dicen que no pasa nada, que se dicen estas cosas porque han de decirse, que la gente ya sabe de que va el percal y no molestan. Pero no es verdad. Si yo busco una ferretería, quisiera que el local se identifique como tal, pero me sobran panegíricos de lo buenos que son para con el medio ambiente y la sociedad. Se habrán ya incrustado y será difícil erradicarlas, pero la estupidez, la bravuconería, la presunción, todo eso hay que combatirla.
Aún si alguien me convenciera de que se trata de frases inocuas, y que no hay que ponerse así ante ellas, a mí me ponen de los nervios. Siempre he odiado las frases hechas, los tópicos, el decir por decir. Más aún la cursilería, las supuestas miras benefactoras.
Como dije ayer: las cosas se han de demostrar haciéndolas, sin pavonearse de ello. ¿Para qué estar regalando los oídos ajenos y regalándose los propios?pérdidas de tiempo del que no andamos -al menos yo- sobrados.

 

martes, 10 de marzo de 2026

De la abyección


Venia a hacer una entrada sobre el para mi sorprendente éxito de los “eventos”, como puede ser la inauguración de un festival de cine que consigue llenar la sala más grande de la ciudad y acabar haciendo que la gente aplauda a rabiar una película que creo sinceramente no les ha gustado, y todo ello tras haber soportado un retraso de media hora sobre el momento de inicio anunciado y otra media hora de agradecimientos a los patrocinadores y presentaciones insulsas, culminada con spots de todas las instituciones y empresas que mantienen vivo el festival.
Lo iba a hacer, pero al llegar a casa hemos buscado un canal de televisión para saber de las noticias del día. Y de eso es de lo que quiero ahora hablar. Me parece deleznable que utilicen una guerra como elemento de atracción.
Pasa en varias cadenas, pero ahora me ha sido más fácil encontrarlo en TVE: Antes de poner el bloque que explicar las ocurrencias del día de esa camarilla descerebrada que está poniendo el mundo patas arriba y la contestación de los cejijuntos retrógrados que dominan el país atacado, han hecho y pasan un clip en el que se suceden diferentes planos del armamento atacante y de los destrozos ocasionados, al ritmo de una dinámica musiquilla, hasta que aparece el letrero que cuelgo.
Me parece toda una indignidad ese preámbulo a modo de trailer, de exaltación de espectaculares acciones bélicas y sus victoriosas consecuencias.

 

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...