miércoles, 29 de abril de 2026

Viendo tenis en la tv


Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de lenguaje poético, me puse a ver el partido de tenis entre Sinner y Jodar del Open de Madrid, que había previamente grabado.
Esto de no ver un partido de tenis en directo, sino grabado, he comprobado que aporta varias ventajas. Una es que puedo sortear verlo acompañado de los comentarios del periodista y especialista de turno. Desde que descubrí esa posibilidad, los contemplo únicamente con su sonido ambiente. Otra clarísima es que puedo saltarme los anuncios. El único problema es que, viendo el tiempo total de grabación, uno puede deducir anticipadamente quien ganó.
Sobre lo visto y oído, quisiera hacer unos cuantos comentarios:
Me molestó soberanamente, hasta el punto de que de haber sido en directo habría abandonado la partida, el anuncio de aparición de los contrincantes que hizo por megafonía el locutor del pabellón. ¡Ni que fuera un match de lucha libre y Sinner el Enmascarado de Plata! ¿Como se presta el público a sufrir este atropello sin chistar ni abandonar?
Vi asombrado cómo el público aplaudía los errores y daba gritos de ánimo extemporáneos, que el juez de silla tuvo que atajar en varias ocasiones.
Los recogepelotas me recordaron a Tom Hanks haciendo de hombre adulto con cerebro de crío, mientras que las recogepelotas llevaban un vestidito muy corto, de esos que ya no se estilan en esta época.
El realizador de la retransmisión pidió o permitió al cámara, sobre todo inicialmente, hacer aquello de ir localizando y enfocando a toda una serie de estrellas que yo no conocía (lo que no me supone ninguna sorpresa), hasta que fueron a dar… con el alcalde de Madrid.
Los entrenadores de Sinner confirmaron que los contratan básicamente para cubrir los descensos de confianza de su desgarbado pupilo. La demostración palpable fue lo que se pudo ver de uno de ellos (suelen ser muy numerosos los de una estrella). Sinner había fallado y le iba a aplaudir como diciendo que lo había hecho bien, que no pasaba nada, pero, al ver que no le estaba mirando, paralizó el gesto…que no reemprendió hasta que constató que era observado.
Jodar algún instante dio la impresión de poder evitarlo, pero Sinner ganó.




 

sábado, 11 de abril de 2026

Espías en Barcelona


Andando cabizbajo por el barrio he advertido que una red de espías están preparando sigilosamente -o no tanto- una invasión. Pero ya no digo nada. Total…


 

viernes, 3 de abril de 2026

Ilusos y realistas (Albert Recio)

 Albert Recio, ante las urgencias que nos ponen cotidianamente frente a nosotros.


ILUSOS Y REALISTAS
La mejor forma de dejar a alguien fuera de un debate es tildarlo de falta de realismo, de iluso. Ocurre en muchos campos de la vida. El ostracismo, el someter la voz de alguien al olvido es una vieja táctica del poder. En general las elites dominantes de todo tipo, suelen practicarlo con el resto de la población, y, especialmente con los y las que podrían dar voz a estas aspiraciones desde abajo. Las feministas saben mucho de ello, pues esto es lo que ha ocurrido tradicionalmente con las mujeres. Y ha ocurrido lo mismo con las personas colonizadas, con la clase obrera tradicional. Todo lo que no sea el campo de juego que acota el poder merece el olvido. En Economía esto es proverbial, toda la economía crítica, sus propuestas es no sólo rechazada por la Academia sino que padece un sistemático silencio en los medios. Es el dominio del “sólo hay una economía posible”, la que coincide con el capitalism real.
Pero si hay un terreno proverbial donde los alternativos son tachados sistemáticamente de ilusos es en las cuestiones bélicas. El pacifismo sólo es respetado cuando no hay ninguna campaña armamentística en marcha. Luego son tildados de idiotas inútiles (cuando no de cómplices del enemigo). A ello asistimos estos días. A un bombardeo de informes que aseguran que el peligro ruso está a las puertas (información de “fuentes creíbles” de los aparatos de inteligencia interesados en fomentar la escalada militar, tan poco fiables como cuando nos anunciaban que había armas de destrucción masiva en Iraq). A una apelación moral a defender Ucrania (si resulta que no tenemos armas como lo vamos a hacer sin o contra USA), a armarnos para tener autonomía estratégica frente al Trump traidor (nadie explica cómo se puede hacer sin salirnos de una OTAN controlada por USA y manteniendo una numerosa cantidad de bases estadounidenses repartidas por el continente). Lo más seguro es que el esfuerzo armamentístico acabe en grandes compras al “amigo americano”. Y se niega, sin ninguna explicación, la posibilidad de explorar vías diplomáticas que en el pasado inmediato fueron torpedeadas por Europa. Nos llaman ilusos los partidarios de un realismo “mágico” que es más bien una nueva variante de la locura belicistas que pensábamos había concluido con el drama de las dos guerras mundiales. Y es que hay realistas que olvidan lo básico, aprender de los errores.

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...