lunes, 31 de diciembre de 2018

31 de diciembre


Esta tarde, una sensación rarísima por la ciudad. Mucho más vacía que de costumbre, grupillos de gente agitada, mostrando aceleración, tiendas cerradas mucho antes de lo que marca su horario habitual. Espero que no sea un signo de la llegada del Apocalipsis.
Como muestra, para trasmitir parte de la sensación, esta foto, que he sacado en la esquina -normalmente muy transitada- de Diputación con Aribau cuando serían cosa de las siete: ¡Ha desaparecido hasta el que consumía, solitario, ese café! De lo nervioso que me he puesto ha salido movida.

 

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...