lunes, 25 de noviembre de 2013

Antiguos alumnos


Sábado mediodía. Restaurante mirando al mar, pero la tramontana obliga a refugiarse en el interior. Allí, los antiguos alumnos del curso 1965/66 del Santuario del Collell, el monasterio del fusilamiento fallido de Sánchez Mazas, colegio de internos de toda la región durante la larga postguerra. Alguno hacía 48 años que no se veía. Eso de estar interno en un sitio aislado como ese, regido por religiosos, debe impulsar un cierto carácter de grupo, me digo.


 

domingo, 17 de noviembre de 2013

El Método dialéctico infalible de Pere Portabella, mi director y Manuel Sacristán



Una estrategia para salir victorioso en discusiones de grupo, aunque se precisa carácter.(Escrito para 'Morsa dice'):

El Método dialéctico infalible de Pere Portabella, mi director y Manuel Sacristán


La primera vez que observé –y me maravillé- de la estrategia fue con Pere Portabella, en tiempos de arduas discusiones dialécticas. Era una sesión sobre nuevo cine independiente madrileño, y sus realizadores, dispersos por las primeras filas de la sala, se enzarzaron en una buena refriega, mientras que Portabella, sentado en las últimas filas, a muchas butacas vacías de distancia, los dejaba hablar. Cuando ya todo había sido dicho y refutado, pidió la palabra, y se lanzó a un discurso que marcaba de forma aplastante cuál era “el camino correcto a seguir”.


Volví a ver empleado el procedimiento en mi empresa. Mi director permitía, y hasta más bien fomentaba, que los asistentes a la reunión se lanzaran los trastos a la cabeza, dejando en evidencia todos los puntos débiles de las propuestas de sus contrarios. Dejaba hablar a todos hasta que al final arrancaba él recogiendo su opinión, apoyándose en todos los argumentos que no habían sido previamente pisoteados. Eso lo había sacado –me decía yo, recordando lo de Portabella- de un curso de formación bien aprovechado. 


Ahora veo que Josep Maria Castellet, en su “Seductors, il·lustrats i visionaris” (Edicions 62, 2009), para decir que Manuel Sacristán empleaba este método infalible (para personas, es cierto, con autoridad previa ganada a pulso), utiliza lo que en su día, aunque entonces no reparé en ello, escribió Carlos Barral en sus memorias: “(…) dejaba al principio hablar a todos, aguardando un turno semifinal para exponer la correcta doctrina. Y, en la exposición, hacía uso de una trampa generalmente infalible. Citaba deformando a fondo y mirando cómplicemente a los ojos del autor, (…) Como en el fondo se ha dicho… por este procedimiento se ganaba la adhesión incondicional y aseguraba la razón a su favor.” Castellet otorga, si bien matiza que la frase que en realidad decía Sacristán era “Como muy bien ha dicho”, y añade que completaba la cosa con un “esmaltado con citaciones fulgurantes de autores de efecto infalible, porque eran griegos o alemanes que la mayor parte de nosotros desconocíamos.”


J. M. García Ferrer




 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Humor ante la adversidad


Me han enviado esta fotografía, sacada durante la actual huelga de basura en Madrid, que no sé si ha corrido ya mucho por las redes (yo no la había visto). He comentado que, por suerte, queda el orgullo de que aún hay gente ocurrente.
 

Lugares de culto a los padres


Lugares de culto a los padres
“(…) tras los años de extrañamiento y metamorfosis de la infancia que fueron la guerra civil, y cuando, entradas las cosas en la nueva rutina, la ausencia del padre se hacía patente en toda su significación, Calafell se convertía en un lugar litúrgico del culto al padre desaparecido.”
Castellet recuerda este párrafo de las memorias de Carlos Barral, de quien hace una semblanza en “Seductors, il·lustrats i visionaris” (Edicions 62). Y lo reproduzco aquí porque creo que sí, que todos sentimos algo así cuando visitamos los lugares que asociamos a nuestros padres.
La foto de la casa de Carlos Barral en Calafell (ahora pequeño museo), es de Calafellvalo, y la he sacado de Flickr.

 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Dos miradas sobre lo mismo


Me encanta encontrar un mismo hecho relatado por varias personas. Leyendo los recuerdos de J. M. Castellet sobre Manuel Sacristán, aparece la forma divertida -y de resultados más bien adversos- con la que se intentaba captar hacia el partido comunista a los intelectuales. Fueron a ver Castellet y Juan Goytisolo (que también lo explica en “Coto Vedado”), a un “amable y sumamente discreto” Juan José Mira, un ganador posterior del premio Planeta por “En la noche no hay caminos”. La cita tuvo lugar en la pensión de Mira, en calle Valencia casi esquina Balmes:
“(…) se levantó, abrió el armario, abrió un cajón de la parte inferior y estirando el brazo, hizo salir de detrás un paquete de papeles que resultaron ser ejemplares de “Mundo Obrero”.
La anécdota me resultaba conocida. Creía que había sido Francesc Vicens (quien nos puso al día a Martí Rom y a mí de tantos temas, y especialmente de los relacionados con el PSUC y el PC), pero no he encontrado en su libro nada sobre captación a través de Mundo Obrero. Él nos habló, por el contrario, del poder de atracción del Manifiesto Comunista, leído por él y sus compañeros sin instigación exterior alguna.
Encuentro el tema, finalmente, en el libro que hicimos sobre Joaquín Jordá: “(…) Octavi Pellisa (…) conocía a un antiguo maestro de su pueblo que ahora vivía en Barcelona y era comunista. A partir de entonces éste fue nuestro contacto. Íbamos a su casa el domingo por la mañana antes de asistir a la tertulia y nos dejaba leer el Mundo Obrero. Lo divertido era que, teatralmente, traía la hoja de otra habitación y, una vez lo habíamos leído, rápidamente se lo volvía a llevar. A continuación, con la lección aprendida, explicábamos a nuestros compañeros de tertulia lo que habíamos aprendido."
En ambas historias, aunque hablen de enlaces con personas diferentes, se detecta una mirada enternecedora, irónica y divertida, sobre la inocencia y credulidad del momento. Miradas ambas que no debieron existir –estoy seguro- en la época de los hechos.


 

sábado, 9 de noviembre de 2013

Ruina humana


"Karlsruhe, 24, jueves.- Ya no necesito ver las ruinas de Pompeya. Manheim, 25 viernes.- Ni las de Troya".
(Manuel Sacristán, tras su estancia en la Universidad de Heidelberg, en agosto de 1950. Aparece la cita en "Seductors, il·lustrats i visionaris", de J. M. Castellet, de Edicions 62. La foto no es ni de Karlsruhe ni de Manheim, sino de Hamburgo, y de 1947 en vez de 1950, pero se me sabrá perdonar la licencia…)

 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Vosotros y vosotras


Una alegría encontrar esta entrevista en la que una filóloga exclama contra la tontería (difícil de señalar por un hombre sin ser tachado de machista) de alargar los discursos hablando de hombres y mujeres, doctores y doctoras, vosotros y vosotras,…
Por fin, un vientecillo de sensatez.

Está en catalán y se habla del catalán, pero vale igual para el castellano. 

https://www.vilaweb.cat/noticia/4153027/20131031/carme-junyent-sacabi-comedia-desdoblar-masculi-femeni.html?fbclid=IwY2xjawN1RIJleHRuA2FlbQIxMABicmlkETA3VzFwdGVaSkVTcmdsa3ZOAR5sforVmt_asVCT6lwZPM15rbYetx4HtbvNw4gf1INnheEAnQzTtRvd1F8FKg_aem_f6VYWUk36rAj3E10vXc6qA

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...