domingo, 17 de diciembre de 2017

Moleskine


Pregunta práctica, sin ánimo comercial, aunque se presta. Los de la Moleskine me han dejado en la estacada. Ya no sacan para 2018 su Moleskine Panoramic Weekly Diary, a la que me había acostumbrado desde hace ya ocho años. Había conseguido estructurar tanto las informaciones a anotar en esa doble página de visión semanal, con detalle por horas en cada día, como otras más genéricas en sus páginas iniciales y finales.
Ahora, a parte de ciscarme en el tío responsable de Marketing de la compañía que ha tomado la decisión, cargándose toda esa bella historia que cuentan sobre la tradición en la que se basan, no sé qué hacer.
¿Alguna sugerencia? ¿Alguien conoce alguna agenda completa pero manejable como la Moleskine de bolsillo, que dé un juego para anotaciones diarias con visión semanal similar a la de la foto? Estaría bien que fuese una hecha por aquí, como Miquelin, o cosas así...

 

jueves, 14 de diciembre de 2017

Fundació Miró


Esta instalación artística gustará a alguna amiga de estos andurriales. Se encontraba nada menos que en el ascensor de la Fundación Miró.
 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Florentina Soto, librera


La mujer a la que le tomaron esta foto en un prado un día de primavera, leyendo un libro, ha fallecido esta madrugada. Se llamaba Florentina Soto. La foto gusta siempre a los que la conocieron, porque la juzgan muy apropiada: Los libros siempre estuvieron muy presentes en su vida, hasta el final.
En 1967, ya criados todos sus hijos, convenció a su marido, Ángel Gil, para poner una librería en la ciudad en la que vivían, Santander. Ella estaría al cargo de la venta de libros y artículos de papelería, mientras que él podría llevar las cuentas. La tienda, por Vargas, pasado un tiempo se trasladó ahí cerca, a la Alameda. Ella seguía, como siempre, leyendo mucho, de tal forma que la afición pasó también a sus hijos. Todos ellos, años después, trabajaban con ella, distribuyéndose las funciones en los ya varios locales repartidos por la ciudad o la distribuidora que montaron.
Cuando los hijos decidieron liarse la manta a la cabeza y comprar un magnífico local en el centro de la ciudad, en la plaza Pombo, convirtiéndolo en la más dinámica librería de Santander, llegando a alcanzar el Premio a la mejor librería cultural en 2013, ella ya no trabajaba, pero seguía leyendo y acercándose a la librería, interesada por todo.
Una biografía la suya, pues, de la que, en un día tan triste para ellos, puede sentirse bien orgullosa su familia. Y que podría ilustrarse muy bien con una foto como ésta, tan hermosa.

 

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...