miércoles, 21 de agosto de 2013

El románico, el gótico y los catalanes


Leo en su repaso por la historia de Edicions 62 (“Memòries confidencials d’un editor”) una reflexión de J. M. Castellet que creo aún de actualidad y una advertencia muy válida. Traduzco del catalán:
“A partir de un texto –propuesto por Oriol Bohigas- de arte románico en la Cataluña del siglo XI, de Walter M. Whitehill, montamos una colección de “Libros de Arte”. Sobre el texto, encargamos la ilustración –totalmente nueva- al fotógrafo Jordi Gumí. El éxito fue instantáneo. A continuación, encargamos a Eduard Carbonell el texto –dos volúmenes- del románico del siglo XII. La cosa funcionó. Alexandre Cirici hizo dos volúmenes del gótico catalán (siglos XIII y XIV) que no fueron tan bien, porque el público del país se identifica más con el románico que con el gótico. Es un error: la gran arquitectura catalana, la innovación, fue la del gótico civil. El patriotismo innegable de los catalanes se equivoca frecuentemente de orígenes, de objetivos o de realizaciones. Desgraciadamente, pasa también en política.”

 

lunes, 19 de agosto de 2013

Los nuestros


Oí al famoso Marhuenda, director de “La Razón”, venir a decir eso de que es una indecencia sospechar de quien, como Rajoy, ha recibido una mayoría absoluta de votos y justo después leí en uno de los últimos libros de memorias de Castellet la pintada que vio en 1972 en Buenos Aires: “Ladrón o no ladrón, queremos a Perón”. Pues estamos bien. 

domingo, 18 de agosto de 2013

Ratas


Michel Dansel, hablando (“Nuestras hermanas las ratas”) del poder de estos roedores, que convierten cualquier cosa en comida: “Tanto la rata gris como la rata negra pueden comer cualquier sustancia –desde la oreja de un bebé hasta el hilo telefónico, pasando por cemento, frutas y cereales” 

Quizás sólo se les asemeje, en este extremo, las cabras, que lo comen todo…excepto el plástico, y esa es la razón por la que los márgenes de carreteras del norte de África está tan lleno de plásticos… 

Decrecimiento


La edición catalana de “El País” de ayer pareció dar algún signo de resurrección. No hablo, claro, del arranque de la liga que, junto a otros deportes, supuso la animalada de 15 páginas. El caso es que, al margen de la diaria crónica de Xavier Theros (sólo durante agosto; Hélas!), se podían leer en él sustanciosos artículos como el déjà vu de la desaparición de los cuadros del palacete de Muñoz Ramonet de la calle Muntaner, la noticia de las nuevas animaladas que irán alejando el Paseo de Gracia de la ciudadanía o –y ahí quería llegar, esta magnífica entrevista de Joseba Elola con Serge Latouche.
Latouche, que aclara una vez más que eso de la teoría del decrecimiento surgió para poner un nombre “mediático” a ir contra la dirección catastrófica que llevaban las cosas, dice en ella cosas tan sensatas como ésta: “Hay que trabajar menos para ganar más, porque cuanto más se trabaja, menos se gana. Es la ley del mercado. Si trabajas más, incrementas la oferta de trabajo, y como la demanda no aumenta, los salarios bajan. (…) Hay que trabajar menos horas para que trabajemos todos, pero, sobre todo, trabajar menos para vivir mejor. Esto es lo más importante y más subversivo.”
O esto otro, tan obvio : “El que crea que un crecimiento exponencial
Es compatible con un planeta finito es un loco o un economista”.
(La foto la he sacado del Flickr de Alberto Talocchi)

 

viernes, 2 de agosto de 2013

El sector eléctrico


Con la nueva reforma eléctrica de nuestro amado gobierno, que tanto está trabajando por la cuestión, si quieres plantear una generación eléctrica propia, para autoconsumo, tienes que hasta pagar a las multinacionales del sector eléctrico. Son 16 minutos los de esta rueda de prensa, pero se siguen muy bien...:

https://www.youtube.com/watch?v=E7TaBBbMfvw 

Viendo tenis en la tv

Ayer, cansado de empezar a ver películas ecologistas que iba abandonando una tras otra al notar que no podría resistir su lección a base de ...