No es la imagen que he visto al congelarse ahí la de la cámara de televisión, porque esa era más de cine moderno, casi de cine a exhibir en un museo de arte contemporáneo. Pero es lo más cercano que he encontrado por internet (devaneos.com). Explico:
La cámara de televisión estaba siguiendo a Alejandro Valverde, ya cercano a acabar la contraleloj de hoy. Circula él solo, rápido, por una calle ancha de Borja, con mucho público aplaudiéndole tras las vallas llenas de anuncios que bordean las aceras. Valverde gira hacia la derecha, para tomar otra calle similar que lleva a la meta, mientras que la moto en la que va el cámara de TV sigue recto. Dejamos por corte brusco de ver la bicicleta de Valverde alejarse, para pasar a ver, a unos dos o tres metros, la planta baja de las fachadas de uno, dos, tres anodinos edificios. La visión perdura finalmente, congelada, ante la entrada de una especie de taller, o algo parecido, y se produce entonces el cambio de cámara.
Por un breve momento los espectadores hemos dejado de ver la Vuelta Ciclista a España, para asomarnos, casi clandestinamente, a la realidad.

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