martes, 8 de abril de 2014

El Hard Rock y los seminolas


He pasado esta tarde por delante del Hard Rock Café, y me he asombrado de la larga cola de turistas que esperaban entrar. He atado cabos: Los del Hard Rock Café serán unos de los propietarios del Barcelona Word, ese gran proyecto de desarrollo estructural catalán, con impuestos bajados al 10%, algo menos que los de cualquier mortal. Decía el diario que invierten ahí porque su local de Barcelona es el que recibe más clientes por metro cuadrado de toda Europa, y ven que esto es una mina.
La sorpresa me la ha dado un amigo, diciéndome lo que ha descubierto estos días leyendo precisamente sobre este tema: Los propietarios del Hard Rock Café son nada menos que los indios Semínola, un pueblo que aún no ha firmado la pipa de la paz con los blancos, que los expulsaron de sus tierras de origen, debiéndose ellos refugiar en unas inhóspitas, pantanosas y alejadas tierras. Allí, combatiendo con enfermedades, viviendo muy malamente, han sobrevivido hasta nuestros días unos 4.000.
Pero la historia se retuerce y acaba con algo que aminora en parte la desesperación por la desgraciada historia ésta del Barcelona Word: La serie de TV “Flipper”, la del delfín, popularizó los terrenos pantanosos de los indios semínolas, que aprovecharon el tirón construyendo algún hotel. A partir de ahí, fueron enriqueciéndose, hasta la compra de Hard Rock, un negocio se ve que boyante, porque por todo el mundo se comen ya las mismas porquerías. Y que da para invertir de lo lindo en Barcelona Word y en cualquier animalada a base de casinos, hoteles, comida de esa o lo que les echen.
Mi amigo me comenta que se ha alegrado por ellos, y yo también. Es una especie como de justicia poética hacia lo que eran unas pobres víctimas. Ya es hora que sean ellos ahora los que victimicen a otros.
En la imagen, el gran jefe Osceola, pintado por Robert J. Curtis.


 

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