¿A quién debió abrir paso esta puerta? Ahora, a posteriori, imagino varias posibilidades:
- Don Ezequiel Maldonado Sorozóbal, apoderado de la Compañía Subsidiaria de Fuerzas Eléctricas Motrices del Noroeste, y su distinguida familia.
- Claudio Restrépez, fugitivo de la Guardia Nacional, refugiado en el edificio (que ya no era lo que era) por Don Próspero Ramírez, anciano librepensador, desengañado, a su ya provecta edad, de la justicia que se imparte en este mundo.
Dudo entre todas estas posibilidades, aunque no niego alguna más.

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