En esta obra ahora no recuerdo de quién, que fotografié en el Albertinum de Dresde, supongo que el artista quiso unir dos elementos cotidianos, muy usuales: el pan y el diario.
¿Quién me iba a decir, hará unos treinta años, que pasaría mañanas y mañanas sin comprar ni usar ni uno ni otro? Estoy de un desconocido terrible para mí mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario