Me sorprendía de lo correctas que suelen ser las traducciones de Google entre catalán y castellano, mientras que entre otros idiomas suelen dar resultados de lo más absurdos. Ahora leo en un Le Monde Diplomatique antiguo (F. Kaplan y D. Kianfer, enero 2015) que esto último es así porque cuando el traductor de Google pasa del castellano (o el francés) al italiano, lo hace utilizando el inglés como idiioma pivote intermedio. Ponen un ejemplo:
El caso excepción (ese traductor entre castellano y catalán que tan buenos resultados relativos da) seguro que ha de deberse a que la Generalitat pagó en su día el sistema. Al menos me suena que lo hizo, aunque quizás fuera sólo pagar la versión cattalana del Office de Microsoft…

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